¿CUÁNTO PESARÁ MI HIJO?


Predecir el peso que tendrá un bebé en el momento del nacimiento no es tarea fácil. En la actualidad se utilizan técnicas de ultrasonidos, pero un nuevo estudio sugiere que pronto estará disponible un nuevo método más rápido y barato. El sistema consistirá en aplicar una ecuación que tiene en cuenta las características maternas y la edad de gestación.

 

Las primeras pruebas, realizadas por su inventor, Gerard Nahum, del Duke University Medical Center, son muy prometedoras. La ecuación predice el peso del bebé mucho antes que los ultrasonidos, permitiendo a los doctores una mayor flexibilidad cuando se trata de hacer un seguimiento de aquellos fetos que tendrán un elevado peso (más de 4 kg). Un peso fetal excesivo puede causar fracturas óseas y daños en los nervios del niño durante el alumbramiento.

Los ultrasonidos, la técnica más usada actualmente, implican pruebas complicadas y extensas, y a veces puede proporcionar a la madre y a su médico un falso sentimiento de seguridad. En realidad, los ultrasonidos son muy limitados en cuanto a lo que pueden mostrar. Si la madre tiene sobrepeso o el feto se encuentra en una posición poco habitual, la fiabilidad de la prueba desciende en picado. En cambio, con la ecuación no existen tales problemas.

Durante el estudio, se examinaron 244 mujeres que dieron a luz normalmente entre agosto de 1998 y agosto de 2000. Eran mujeres caucásicas, no diabéticas ni tampoco hipertensas. También se excluyeron aquellas que tuvieron su niño de forma prematura, fumaron durante el embarazo o sufrieron complicaciones médicas.

Las características que se tuvieron en cuenta para estimar el peso fetal incluyen la edad de gestación en el momento del nacimiento, el peso maternal, el ritmo de aumento de peso en el tercer trimestre, el número de hijos anteriores y el sexo fetal. Con estas seis variables, los investigadores pudieron predecir el peso en el momento del nacimiento con una precisión media de más o menos un 8,1 por ciento. La precisión de los ultrasonidos no es tan buena.

La información necesaria para la ecuación ya está disponible en el registro médico de la madre, y no necesita, para su aplicación, de personal entrenado, como ocurre con los dispositivos de ultrasonidos. Bastan dos o tres minutos para obtener el resultado, y lo puede hacer cualquier doctor.

Podrá utilizarse a partir de los tres meses antes del nacimiento, de manera que el médico y la madre tendrán tiempo de tomar decisiones si el feto es más grande de lo normal. Las limitaciones de la ecuación se encuentran en la fiabilidad de la estimación de la edad de gestación, que debe ser calculada utilizando con máxima precisión la fecha del último ciclo del periodo menstrual.

La validez de la ecuación ha sido probada para bebés nacidos tras 37 a 42 semanas de gestación. Aún se requieren más pruebas para demostrar que funciona para otros periodos. Otra limitación es que actualmente sólo se puede utilizar con mujeres caucásicas sin problemas médicos importantes. Variables como la raza, la hipertensión y la diabetes influyen en el peso del bebé, de manera que se necesitan más investigaciones para descubrir cómo estos factores pueden influir en las predicciones.

Los médicos, por ejemplo, creen que si la madre fuma, ello puede afectar en el peso del bebé en unos 12 a 18 gramos por cigarrillo consumido por día durante el embarazo. Este dato deberá ser introducido en la ecuación en el futuro. Incluso la altitud en la que vive la madre puede afectar. El peso disminuye entre 10 y 14 gramos por cada 100 metros por encima del nivel del mar. Para que la ecuación sea universal, deberá tener en cuenta ésta y muchas otras variables aún no investigadas.